Celebración del día del agua… se celebra lo que se ama, lo que se cuida, aquello a lo que queremos expresarle nuestra gratitud, celebramos también para festejar, para sentirnos integrados y para integrar; celebramos también para enseñar a las nuevas generaciones que hay algo trascendente en lo que celebramos.
Del agua sabemos que cada día se hace más escasa en términos de disponibilidad y calidad para uso humano, pero también sabemos que el agua es el 70% de nuestro cuerpo y que el recambio diario de la misma exige agua potable de calidad a efectos de que nuestras células no incorporen aguas cargadas de sales o contaminantes que vayan lentamente dañando la estructura celular misma.
Somos seres de agua en los que se entrelazan unos anillos de carbono y otras sustancias; nos desarrollamos dentro del vientre de nuestras madres en un ambiente acuoso, precisamos mantenernos hidratados, bañarnos, precisamos la lluvia para los cultivos… precisamos del agua para vivir con calidad, nos bautizan o inician con agua en casi todas las religiones del planeta.
Nuestra biología precisa de la molécula HOH, o H20 sin más aditivos para hacer los procesos fisiológicos y bioquímicos indispensables. En efecto, al agua tenemos mucho que celebrarle, agradecerle, pero sobre todo debemos cuidarla.
Para celebrar el agua, nos corresponde hacer conciencia del deterioro que hemos producido sobre ella, debemos hacer una gran minga mundial mas allá de los intereses mezquinos de unas pocas transnacionales y dejar de destruir sus fuentes naturales, de desperdiciarla, debemos buscar eficiencia en el uso agrícola e industrial; debemos tratarla como la sustentadora de la vida que es.. A CELEBRAR EL AGUA, A BRINDAR POR Y CON EL AGUA










