jueves, marzo 08, 2007

EN EL DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER

¿Quién cultiva las flores que regalas el día de la madre o el día de la mujer?
Cuando compras flores para los seres queridos en el día de la madre, piensa en las mujeres que laboran largas horas en condiciones insalubres produciendo esas flores. Piensa en lo que tú puedes hacer para ayudarles a mejorar sus condiciones de trabajo y de vida.
¿De dónde vienen las flores? Colombia y Ecuador son los mayores proveedores de flores cortadas a Canadá y los Estados Unidos. Guatemala, México, Costa Rica y Perú también exportan flores a Canadá. En 1999 Canadá importó $ 40 millones de flores de Colombia, 47% de la totalidad de importaciones canadienses de flores. Noventa y dos por ciento de los claveles importados por Canadá y los EE UU provienen de Colombia.
Las flores es un gran negocio Dole Food Company, el mayor proveedor de frutas y verduras del mundo es propietaria de Floramerica, la mayor operación en el comercio de flores en Colombia. Dole y otros cultivadores de flores no pagan impuestos sobre la tierra que utilizan, ni sobre las plantas, químicos, vehículos o herramientas que compran o venden, los costos de envío de las flores al mercado, o el depósito antes de salir del país.
Las flores son un peligro para la salud de l@s trabajador@s La producción masiva de flores para la exportación tiene consecuencias gravemente negativas para salud de los trabajadores y para el medio ambiente. Las trabajadores están expuestas a pesticidas, fertilizantes artificiales y otras sustancias peligrosas. El uso masivo de químicos tóxicos contamina el suelo y el agua. Una quinta parte de las sustancias químicas utilizadas en la producción de flores en los países del Sur producen cáncer y por ello están restringidas o prohibidas en Europa y América del Norte. La niebla de la fumigación produce mareos, dolores de cabeza, calambres y otros síntomas a largo plazo. Los médicos de las áreas productoras de flores de Colombia informan hasta cinco casos de envenenamiento grave por día.
Flores producidas con "flexibilidad laboral" Setenta mil trabajadores, el 70 por ciento de los cuales son mujeres, trabajan en la industria colombiana de las flores. La mayoría de los trabajadores son empleados por subcontratistas laborales. Se les contrata por seis meses, o tres meses, o un mes. A algunos se les contrata por sólo 12 a 15 días por vez. Los subcontratistas pagan a los trabajadores el salario mínimo, quedándose con un excedente. Los trabajadores con contratos cortos no tienen derecho a beneficios sociales, como jubilación, salud o accidentes de trabajo, o licencia por maternidad. Antes del día de San Valentín y del día de la madre, se fuerza a las mujeres a trabajar 50 a 60 horas por semana, a menudo sin paga extra. El quince por ciento de la producción de flores de Colombia se vende para el día de San Valentín. Es casi imposible que los trabajadores contratados puedan formar un sindicato.
Los trabajadores de las flores tratan de organizarse Los trabajadores de las flores han tratado de organizarse para mejorar sus condiciones, pero sus intentos han sido enfrentados con represión. En 1996, los trabajadores de Tuchany Company, en Colombia, pudieron formar un sindicato. La patronal respondió echando a los trabajadores de a uno. Los trabajadores ocuparon la planta por varios meses, e intentaron cultivar y vender los productos ellos mismos. La empresa inició demandas judiciales y pudo despedir al resto de los trabajadores. Aquellos que participaron en la ocupación fueron puestos en una lista negra.
Crece la campaña de las flores En la década de 1990, grupos europeos lanzaron la Campaña de las Flores, apuntando a la conciencia pública sobre los abusos en la industria y presionando a los comerciantes de flores a mejorar las condiciones. En 1998, la Campaña de las Flores se unió a otras organizaciones para proponer un Código de Conducta Internacional para la producción de flores cortadas. El código requiere a los empleadores que respeten los derechos laborales fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajo infantil, trabajo forzoso, discriminación y libertad de asociación. Incluye también disposiciones sobre seguridad e higiene, horas de trabajo, y el pago de un salario para vivir. En respuesta, los comerciantes y productores de flores elaboraron sus propios códigos de conducta, algunos con estándares ambientales también, pero excluyendo las disposiciones sobre derechos de los trabajadores. La mayoría no incluye disposiciones para el monitoreo por parte de terceros. En 1998 se logró algo importante, cuando la cadena suiza de supermercados Migros propuso un proyecto piloto, basado en el Código Internacional de Conducta, a sus proveedores de Zimbabwe. Tres productores acordaron respetar el código. En Colombia, una ONG local llamada Cactus ha desempeñado un rol de liderazgo en ofrecer a los trabajadores de las flores servicios e información sobre sus derechos. A pesar de las resistencia de los productores, Cactus continúa explorando posibilidades de traer el código de conducta al país.
Actuar No regalo flores. No enveneno mujeres. No enriquezco a Dole Food Company
FUENTE: ANONIMO INTERNET

1 comentario:

  1. Desconocíamos que en nuestro planeta agua, las flores estan dejando de ser lo que eran las flores.

    Sigue con estas denuncias....

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