martes, julio 06, 2010

POR UN AMBIENTALISMO DESDE ABAJO

JAVIER MÁRQUEZ VALDERRAMA[1]
La negativa del Congreso nacional de darle curso al Referendo por el Derecho al agua como bien público, coloca al ambientalismo colombiano ante retos imperativos. Aquí la opinión de uno de los impulsores de esta dinamica: los objetivos, el camino a seguir, las tareas prioritarias.
Esta es una impresión personal sobre la IX Asamblea Nacional en Defensa del Agua y de la Vida, realizada en Bogotá el pasado 5 de junio Impresión que sólo me compromete a mí.
El evento se da en un momento crítico, entre la primera y la segunda vuelta presidencial, en medio de la tristeza por la situación actual de nuestro país.
En la Asamblea afirmé cierta encrucijada para el ambientalismo profundo. Nos movemos entre el verde pálido de un partido de facciones y ambientalista sólo de nombre. Ojalá el denominativo y el pertenecer a la Asamblea Internacional Verde ayuden a trascender lo electoral y un verde sin ambientalistas. Y una cumbre que se convoca para Guaduas, donde se da cita el corporativismo ambiental, las organizaciones que contratan con la institucionalidad de gestión pública ambiental, también organizaciones de esas que maquillan la acción depredadora de muchas empresas privadas con “responsabilidad ambiental”, las organizaciones del “capitalismo ecológico”.  Y claro, ambientalistas históricos, activistas y organizaciones de lo que hoy denomino ambientalismo profundo, que con seguridad denunciaran la catástrofe, y enunciaran la resistencia.
Esta vez no asisto a Guaduas por una razón: hay que mirar hacia abajo, un ambientalismo desde abajo. En tiempos de reconstitución de valores y resistencias es necesario construir nuevas confluencias. No se puede seguir autorreferenciádonos y olvidarnos de valores de ecología profunda, más vigentes hoy, y eso supera lo corporativo, lo político electoral y lo partidista, y nos reta a hacer y permanecer en movimiento.
EL AMBIENTALISMO NECESARIO
Entiendo por esto el ambientalismo profundo que comprende que es con la autogestión comunitaria como daremos la lucha contra un modelo económico montado a sangre y fuego, que asocia mafias y corrupción y abre de modo incondicional el camino para las multinacionales. Es un modelo extractivita, petroadicto; de minería, agrocombustibles, que desplaza y desplazará más población, acumulando tierra, que pretende privatizar el agua y los bienes comunes, fumigándonos… que seguirá consolidando territorios en pro las multinacionales… ¡confianza inversionista!
El ambientalismo que comprendió que su articulación pasa por ser arte y parte de las resistencias al modelo depredador. La opción del ambientalismo está con los pueblos, nuestros jóvenes; los movimientos de mujeres, campesinos, populares, que reivindican vida digna, defensa territorial y de los bienes comunes. Ese ambientalismo, que cruza la vida de tantas personas, jóvenes y campesinos, pescadores, gentes citadina y del campo, indígenas, comunidades negras, docentes y trabajadores, ha logrado confluir en el naciente movimiento en defensa del agua y la vida.
En tal marco se da la IX Asamblea, en medio de unos comicios que tal vez reeligirán la entrega de nuestra soberanía, la privatización de lo público en marcha, la privatización del agua y la vida. Ilusiones nos hicimos sobre el final del uribismo y de cierta transición que hiciera más fácil la protesta popular, la movilización, la participación comunitaria y ciudadana. Ilusos. La coalición de gobierno triunfa en la primera vuelta. Luego, niega el Referendo del agua en la Cámara. La propuesta es clara y de sencilla comprensión, porque el agua es esencial para la vida, y debe ser un bien común y público, pues todos tienen derecho al agua como a la vida y la libertad. ¿Quién lo discute?... pues la mayoría del Congreso. ¿A quién representan los señores y las señoras de esos partidos? ¿A quién pueden representar quienes no comprenden que sin agua no hay vida y permiten su mercantilización? No representan al pueblo, la gente sencilla que sí comprende que el líquido vital es tan sagrado como la libertad.
EL MOVIMIENTO ES DE TODOS
Reconoció el evento el rol del Polo Democrático, el liberalismo, el MIRA y algunos representantes de Cambio Radical y el Conservatismo, que apoyaron el trámite, comprendieron y respaldaron la voluntad popular. La Asamblea valoró el instante del Referendo como mecanismo de participación que utiliza el movimiento para defender el agua. Y valoró la construcción del movimiento.
Desde nuestra perspectiva, queríamos dejar claro que construir el movimiento pasa por edificar confianza entre organizaciones y sectores. La confianza se fundamenta en el modo de hacer y ser en democracia. Las autonomías que se juntan y confluyen en las asambleas territoriales y nacionales como el espacio por excelencia de la deliberación y la toma de decisiones. La Asamblea rodeó al Comité de Promotores y Promotoras del Referendo y felicitó su trabajo. Se propuso seguir construyendo el Comité Nacional en Defensa del Agua y la Vida, como articulación amplia y plural de sectores, organizaciones y activistas, y pactó la agenda política del agua.
Es claro que el Comité Nacional es una confluencia en construcción. Dijimos que su permanencia y su sostenibilidad se dan por las organizaciones que se apropiaron de la plataforma como suya y que debe estar abierta a que más instancias se sumen y asuman los cinco puntos que sintetizan la lucha contra la privatización del agua. Es necesario un vínculo más activo de las comunidades negras y los pueblos indígenas. Claro que la Minga Indígena acogió la plataforma, y muchas organizaciones campesinas, como desde el comienzo los acueductos comunitarios, ligas de usuarios, organizaciones de mujeres del campo y la ciudad, miles de jóvenes, artistas y académicos. Esta confluencia se debe fortalecer, invitando a participar en cuanto escenario se pueda crear.
Aprendemos a tejer movimiento, logrando una confluencia que pertenece a todos, y a nadie en particular, como el agua; a discutir con madurez y claridad, haciendo autocrítica, conversando; a confluir y fluir serenamente o en remolino. Aprendemos que el movimiento es como los ríos… porque ¿de quién son los ríos?... ¿de quién el agua? El movimiento es de todos.
RETOS
Nos comprometimos a seguir laborando en pro del derecho al agua como bien público desde lo jurídico, lo político, lo comunicacional. Agotaremos los mecanismos de participación que nos da el marco jurídico-político. Nos movilizaremos creativamente. Adelantaremos la recolección adicional de firmas que complete el 10 por ciento del censo electoral, para así lograr que el Referendo sea convocado por el Registrador Nacional del Estado Civil, en cumplimiento del derecho a participar, violado por el Congreso al negarlo. Acudiremos a lo establecido en el artículo 32 de la Ley 134 de 1994.
Los Planes departamentales de agua, atentado contra la autonomía municipal y puerta de entrada del sector privado a nombre del cambio empresarial, tendrán que ser denunciados, como nos comprometimos en la Asamblea. Tenemos que unirnos a los concejales, a los alcaldes que defienden la preciada autonomía municipal. El neoliberalismo privatizador es centralista y quiere manejar los recursos propios de las regiones y municipios desde el Estado central.
La defensa de las empresas públicas municipales y los acueductos comunitarios, gestores sociales y públicos del agua, es tarea urgente. El Comité Nacional por el Derecho al agua como bien público promueve la resistencia a los Planes departamentales, y la defensa de comunidades que hacen gestión social y pública. Hay 12.000 acueductos comunitarios, organizaciones gestoras sociales y públicas del agua, comuneros de incidencia en los sectores públicos institucionales.
La resistencia creativa del movimiento debe lograr formas de impedir la privatización del agua. Los asocios públicos comunitarios, el fortalecimiento de la autonomía municipal, los asocios entre municipios y entre éstos y las comunidades organizadas están a la orden del día para no dejarnos arrebatar los sistemas públicos y comunitarios del agua construidos con mucho esfuerzo.
El Referendo del agua impulsa un gran movimiento basado en la promoción y la recuperación de la democracia participativa que parecía obsoleta. Se ha logrado construir un escenario de participación popular. Más allá de las proyecciones con el mecanismo plebiscitario, la verdadera participación promueve un interés legítimo por su iniciativa y un movimiento que la respalde, capaz de generar opciones contra la privatización. La suerte de esta iniciativa popular en Colombia compromete la solidaridad de los movimientos sociales en defensa del agua como bien público y derecho fundamental, pues en Colombia se libra una lucha definitiva contra el modelo neoliberal que pretende mercantilizar también el agua.
Medellín, junio 9 de 2010
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IMAGEN: nosolodepanviveelhombre.com

[1] Publicado originalmente en … desde abajo http://bit.ly/d6XkMm

1 comentario:

  1. Me ha encantado la metafora que utilizaste para pronunciarte al respecto. Es muy poetica, toca la profundidad de un tema que evidentemente trasciende incluso a la especie humana, pero que sin embargo esta en sus manos.
    Es como un presagio, una premonicion que causa escalofrios: si todo sigue como va, quedaremos sepultados bajo el agua, literal y poeticamente: todo lo que fuimos, el intento, las ideas, las ganas... seran las ruinas de una antigua civilizacion que quedo atras y que decidio unirse toda cuando ya era muy tarde... Que inmovilidad, que inercia, la presente y la futura.

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