martes, enero 16, 2007

REFERENDO POR EL AGUA EN COLOMBIA 2007

UNIDAD NACIONAL POR EL AGUA COMO BIEN COMUN Y DERECHO FUNDAMENTAL
Colombia vive la paradoja de ser un país de abundantes recursos hídricos al tiempo que gran parte de su población padece en la actualidad escasez del vital líquido, la cual, según el IDEAM, alcanzará al 70% de los colombianos y colombianas en el 2025. . La oferta hídrica de nuestro país es de 58 litros por segundo por kilómetro cuadrado, cuatro veces el promedio suramericano y siete veces el promedio mundial, que alcanzaría suficientemente para atender las necesidades de toda la población. Esta abundante disponibilidad de agua de nuestro país no se utiliza para satisfacer las necesidades de los colombianos. Así formamos parte del problema mundial consistente en que a pesar de ser el agua un elemento natural renovable, es cada vez más escaso. Regiones enteras del planeta se tornan áridas o padecen prolongadas sequías y cientos de millones de personas no disponen del líquido vital, por lo que los grandes consorcios ven en el agua una fuente de negocios y especulación financiera. Las políticas de libre mercado están convirtiendo las fuentes de agua en coto de caza de las grandes multinacionales. . Las fuentes de agua, las cuencas, los bosques, los páramos, los humedales y las aguas subterráneas, sagradas para los 82 pueblos indígenas que habitan el territorio colombiano, no sólo están amenazadas sino indefensas. El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, como agencias oficiosas de la estrategia de las multinacionales, presionan la entrega en concesión de las fuentes naturales del líquido y de los sistemas públicos de acueducto y alcantarillado y los gobiernos obedientes a sus mandatos van adecuando la legislación a los mismos. A partir de la Constitución Nacional de 1991 y la Ley 142 de 1994, se propiciaron políticas de privatización y concesión de acueductos, que hoy se quieren profundizar. De aprobarse una Ley del Agua, con base en un proyecto como el que fuera presentado el año pasado, y se implemente el Tratado de Libre Comercio -TLC- con los Estados Unidos, este vital elemento acabará siendo una mercancía más en manos de poderosas multinacionales que impondrán condiciones de mercado, similares a las que hoy tiene el petróleo. Los colombianos no dispondremos de fuentes de agua, pero las multinacionales sí dispondrán de fuentes de ingresos. Vivendi, Suez, Aguas de Barcelona y otras transnacionales ya controlan importantes acueductos del país. La industria nacional, el agro y los sectores comercial y residencial, habrán de soportar los incrementos tarifarios y la dictadura que sobre el recurso ejercerá el capital financiero internacional. . Nada justifica las bajas y deficientes actuales coberturas de acueducto. Este fenómeno es particularmente grave en las áreas rurales donde la cobertura de acueducto apenas llega al 50% de la población. Pero en las áreas urbanas donde la cobertura alcanza el 97,3% se presenta, según el informe de la Defensoría del Pueblo de 2005, una situación angustiosa pues mas de doce millones de habitantes de las cabeceras municipales del país ¡esta recibiendo agua no apta para el consumo humano!. El panorama del servicio de alcantarillado es aún peor pues su cobertura en áreas urbanas es tan solo del 83,6% y en áreas rurales apenas del 39,8%, a lo cual se añade el prácticamente inexistente manejo integral del agua, lo cual contribuye al círculo vicioso de escasez y contaminación. . Este árido panorama nos obliga a organizar una campaña de unidad nacional en defensa del agua. Quienes suscribimos este documento convocamos a las organizaciones cívicas, ambientalistas, populares, de mujeres, sindicales y de usuarios; a los gremios, los centros de estudio e investigación, y a las organizaciones políticas y religiosas, que nos quieran acompañar, a constituir un Comité de Impulso, amplio, diverso y democrático, para promover un referendo de origen popular que modifique la Constitución Nacional en el sentido de elevar el agua a la categoría de derecho fundamental y bien común de los colombianos. Igualmente para incluir en ella que el servicio público de acueducto y alcantarillado sea prestado por entidades estatales del orden municipal o regional, con control social, transparencia y ánimo de servicio, o por acueductos comunitarios, sin ánimo de lucro, garantizando a todas las personas un mínimo vital gratuito. Así mismo estableciendo una especial y adecuada protección a los ecosistemas estratégicos en el ciclo hidrológico. . Reconocemos la importancia que tienen en Colombia las experiencias de las comunidades campesinas, étnicas y urbanas, que han encontrado en las fuentes de agua sus formas de supervivencia y han desarrollado procesos de resistencia para enfrentar los conflictos ambientales generados por la apropiación y uso inequitativo del patrimonio natural que desarticulan su gestión y niegan la posibilidad de acceso al agua. . Unámonos pues en torno a una causa común, esencial para el futuro de la vida y de Colombia.
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FUENTE: Juan Camilo Mira / ECOFONDO

2 comentarios:

  1. mi pregunta es cuaels son los tratados de aguas marinas y submarinas en colombia o que a tratado colombia ...

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