lunes, julio 28, 2008

COSTOS DE DAR AGUA POTABLE A TODO EL MUNDO

El actual presidente de la Comisión de Cooperación de la Unión Europea y ex Presidente del Parlamento Europeo, señor Josep Borrell, afirmó en la Expo Zaragoza que era posible brindar agua potable a todos los habitantes del planeta con solo hacer una inversión aproximada de 32.000 millones de euros, dinero que a su juicio, deberían ser aportados por los países mas ricos del mundo como una obligación moral.
Para dar una idea de LO MORAL a nuestros lectores, les daremos algunas cifras:DAR AGUA POTABLE A TODO EL MUNDO, significaría.
- Dejar de construir 18 submarinos nucleares.
- Lo que costaron los 4 primeros meses a Estados Unidos la guerra contra Irak.
- Para 1996, el costo de la investigación de armas nucleares, su desarrollo, prueba, despliegue y mantenimiento, excedió los 5,5 trilliones de dólares, según un estudio de la institución Brookings; es decir hace mas de una década hubiesemos resuelto el tema del agua potable y seguramenbte del hambre en el mundo.
- Un análisis de la oficina de presupuesto de los Estados Unidos estimó que sólo el costo de traslado de las tropas estadounidenses al Golfo Pérsico, costó entre 9 y 13 mil millones de dólares, es decir darle agua a la humanidad costaría solo 4 pasajes de esas tropas.
Y así podríamos seguir dando cifras sobre "la moral" de gobiernos y ligas de naciones que urgen por el cumplimiento de las llamadas "metas del milenio"cuando sus verdaderos interese estan puestos en la guerra, el petroleo y agrocombustibles antes que en lo que es esencialmente importante: el cuidado de la vida en el planeta.
Foto:educasitios.edu.ar

sábado, julio 19, 2008

EL AGUA TIENE VALOR ABSOLUTO, por Gonzalo del Castillo*

Fue Tales de Mileto quien, en el nacimiento del pensamiento filosófico, aseveró: "Todo es agua". Todo es agua porque la vida esencialmente lo es. Infimo en la infinitud del universo, nuestro planeta es, sin embargo, hogar de una extraordinaria diversidad de vida por contar con ese milagro esencial. Nuestro planeta es pura vida, y esperemos que se conserve así. El agua es, por lo tanto, el bien vital por excelencia, insustituible y primordial: si no hay agua, no hay vida. Así de simple. Tanto que resulta francamente increíble que, a estas alturas de la evolución humana, las sociedades tengan como principal desafío para el siglo que comienza la salvaguarda del cuarto elemento. Pero ésa es nuestra realidad. Semejante situación amerita que nos replanteemos la forma en que pensamos nuestro desarrollo humano y social. Tal vez, en tiempos como los actuales, en los que la lógica costo-beneficio rige nuestro comportamiento, debamos volver a considerar conceptos que, aunque abstractos por su consistencia, son fuertes por sus significaciones. Replanteémonos, entonces, la moral y nos asombrará descubrir hasta qué punto hablar de agua implica plantearse un pensamiento ético.
El valor y el bien
En el campo de la ética, se entiende por "bien" lo que en lenguaje moderno se denomina "valor". Sin embargo, ambos términos comportan una diferencia sustancial. El bien puede ser interpretado tanto en sentido objetivo, como realidad, como en sentido subjetivo, como objeto de apetencia, en tanto que el valor posee un modo de ser objetivo, en cuanto que es entendido o aprehendido independientemente de la apetencia. Las cosas no valen porque sean bellas, buenas o verdaderas; son bellas, buenas y verdaderas porque valen. De esta manera, lo que es un bien para mí, puede no serlo universalmente, puede ser un mal para otro, pero lo que es un valor, lo seguirá siendo más allá de que yo lo desee o no. Lo que quiero expresar con lo arriba mencionado es que el agua es, más que un bien, un valor, y aunque se le ponga precio, no tiene precio. No podemos evadir la consideración ética del agua. El agua como bien coincide con el dominio de la moral. Es decir: hablar del agua en cuanto problema implica considerarla como un objeto de la ética. El agua es un bien que no tiene precio porque es puro valor, un valor supremo en cuanto valor vital. Por lo tanto, no nos podemos ocupar del problema del agua, sino abordándolo desde la ética. Es aquí donde se hace necesario replantearnos la forma en que nuestras sociedades modernas usan y abusan de este bien esencial. No es precisamente la ética la que tutela el desarrollo de las políticas hídricas globales. Basta con observar algunos de los datos que diversos organismos nos suministran para entender lo planteado: Más de mil millones de personas se ven privadas del derecho a disponer de agua potable, y 2600 millones no tienen acceso a cloacas y saneamiento adecuado. El agua en mal estado es la segunda causa de muertes infantiles en el mundo: 3900 niños mueren cada día por enfermedades relacionadas con el agua. Los hogares pobres pagan por el agua hasta diez veces más que los de mayores ingresos. Unos dos millones de toneladas de desechos son arrojados diariamente en las aguas, lo que incluye residuos industriales y químicos, vertidos humanos y desechos agrícolas. Los datos son tan elocuentes como alarmantes, y el problema radica, en gran medida, en el hombre y su cosmovisión. Asistimos hoy al resultado de siglos y siglos de concepción antropocéntrica, de acuerdo con la cual, la naturaleza está ahí para ser domeñada por el hombre sin ninguna vinculación moral. El último domina, la primera es subyugada. La naturaleza entendida como bien, sin valor. La crisis de los recursos hídricos nos urge a encarar una revolución integral de esta relación: ponernos junto a la naturaleza y no enfrente o encima de ella, comprendiéndola como sujeto de valor, abordándola con una actitud moral. Los escenarios conocidos hacen dudar sobre la factibilidad de esta propuesta, reduciéndola, tal vez, a simple expresión de deseo o producto de la ingenuidad. Se dirá que esto no pasa de ser una mera utopía, que, como tal, nunca llegará a realizarse. Permítaseme, entonces, abogar por el derecho de nosotros los jóvenes de recuperar la inocencia y la utopía, las que, con fe y trabajo, puedan resultar en una fuerza de transformación de la realidad, creciendo en cuerpo y consistencia para terminar convirtiéndose en auténtica voluntad innovadora. El autor es representante internacional del Movimiento Agua y Juventud. * El autor es representante internacional del Movimiento Agua y Juventud. Tomado de La Nacion
Foto: expozaragoza2008

sábado, julio 05, 2008

EL DERECHO AL AGUA EN LA EXPO ZARAGOZA

Nota extractada de El país.com. Periodista: MARIBEL MARTÍNEZ ÁLVAREZ - Zaragoza - 05/07/2008
"Llegan a Zaragoza desde tierras lejanas. Estos días se reúnen en nuestra ciudad para dar voz y nombre a los pueblos afectados por problemas medioambientales relacionados con el uso del agua. El Foro Mundial de las Luchas del Agua les acoge y les ofrece un lugar donde hacerse oír. Su deseo es que conozcamos los graves problemas que afectan a sus comunidades, sus luchas. Nos hablan de la impotencia que sienten antes sus Gobiernos o las multinacionales, algunas españolas, que hacen oídos sordos a sus demandas. Cuentan y no acaban de la contaminación de sus aguas y tierras, de los miles de personas desplazadas por la construcción de presas, de los innumerables muertos de cáncer a edades tempranas por el consumo de aguas contaminadas. Del retroceso en la esperanza de vida de sus vecinos. De los niños enfermos y depauperados...
Son en su mayoría gentes humildes, que no saben de palabras grandilocuentes; nos hablan desde el corazón. Ese que tienen herido y doliente tras años de luchas, detenciones arbitrarias, cuando no desapariciones. Con pocos recursos y mucho ánimo, a veces simplemente con sus manos y su voz defienden su cultura, su modo de vida, sus ríos y sus gentes. Estos días hemos escuchado testimonios como los de Rodolfo y José, mexicanos del Estado de Guerrero, lugar en el que se va a construir la presa de la Parota, que anegará miles de hectáreas. De María José, "madre Jachalera" en Argentina, que ha tenido que realizar este viaje sola, ya que su compañera de luchas murió recientemente de ese mismo cáncer que llevan años denunciando y que afecta cada vez a más gente en su comunidad. La minería a cielo abierto es la culpable de la contaminación de las aguas y el aire que respiran. O María Elena Foronda, premio Goldman 2003, incansable mujer, luchadora en defensa de las gentes de Chimbote, su ciudad natal, en Perú, contaminada por las fábricas de harina de pescado asentadas en la bahía de esa ciudad. Podría hablar de otros muchos, algunos muy cercanos, de aquí al lado. Afectados por los embalses de Entrepeñas-Buendía, Mularroya, Lechago, Riaño, Itoiz, Ribarroja, el trasvase Tajo-Segura o las gentes del delta del Ebro. Todos ellos tienen como denominador común la defensa de sus ríos. Y una petición unánime: que no se privatice el uso del agua. Su disfrute es un derecho universal para todos los pueblos, no una mercancía en manos de unos pocos, que la usan como instrumento de poder."
Foto: www.rayuela.org/sp/IMG/jpg/MOJATE_DEF_copia.jpg

miércoles, julio 02, 2008

EL CÍRCULO POLAR ÁRTICO, LAS PETROLERAS Y LA DEBACLE MUNDIAL:

Se cree que el 25% de las reservas de petróleo y gas se encuentran debajo de los glaciales árticos, hoy bastante menguados, gracias a lo cual, el fondo marino va quedando fácilmente taladrable y expuesto a los apetitos insaciables de las petroleras, y ya sin esquimales que reclamen territorio ancestral ni hielos que lamentar, sin los incómodos osos polares, las focas, los leones marinos y otras invaluables especies, pues se lanzarán a guerrearse las entrañas del sombrerito del mundo.
La administración Bush, originada y sostenida por los magnates del petróleo, ha sido incansable en favorecer la exploración petrolera en Alaska y recientemente logró que el senado aprobara las perforaciones petroleras en el Refugio Nacional de Vida Salvaje del Ártico en el noreste de Alaska.
De acuerdo a la biólogo y activista de Greenpeace, Pam Miller, la zona del Ártico que será afectada por la explotación petrolera ofrece un ecosistema perfecto de suma importancia para la calidad de vida de los pueblos indígenas que allí habitan. El pueblo indígena de Gwitch'in, por ejemplo, que reside en los territorios del Yucón y Noroeste de Canadá, ha dependido por siglos del caribú de puerco espín para producir comida, abrigo, ropa y herramientas, además de formar parte esencial de su cultura y modo de vida. Con el inicio de las perforaciones petroleras, la migración de esta especie que anualmente realiza desde Canadá hacia Alaska y que ha sobrevivido 27 mil años de vida y dos eras glaciares, se verá interrumpida, poniendo así en peligro su existencia.
El ártico nos concierne a todos, no es un asunto de los países nórdicos que entrarán todos a disputárselo; los glaciales azules pertenecen a la humanidad, lo que queda de ellos. El deshielo inundará cientos de islas cuyos habitantes también se quedarán sin territorio; costas hoy habitadas desaparecerán bajo las aguas.... y todos los seres humanos lamentaremos un día el haber preferido quedarnos en la comodidad del sofá frente a las estrellas de la trivia, dejando que los tiranos y empresarios se repartieran un mundo que ni siquera ellos podrán disfrutar...