jueves, julio 22, 2010

¡SEMANA GLOBAL DE ACCIÓN POR EL DERECHO HUMANO AL AGUA Y AL SANEAMIENTO!

Esta semana será un momento histórico, pues la resolución “El Derecho Humano al Agua y al Saneamiento” promovida por al menos 23 Estados miembros y Bolivia será votada el miércoles 28 de julio en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
“Ésta es la primera vez que se le solicita directamente a la Asamblea General a tratar este tema y representa una gran prueba para el mundo” dice Maude Barlow, quien trabajó como Asesora Principal sobre Agua del Presidente de la Asamblea General de la ONU.
Para marcar este evento, grupos internacionales y comunidades han comenzado una Semana Global de Acción por el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento del 21 de julio al día del voto histórico el 28 de julio. Las acciones incluyen conseguir firmas para un pronunciamiento en apoyo al derecho humano al agua y al saneamiento, contactando gobiernos para mostrar el apoyo a la resolución y mandar cartas directamente a las misiones de la ONU.
PLANETA AGUA y otras organizaciones están formulando un llamado al gobierno de Colombia para que apoye la Resolución.
“Un derecho debe ser declarado para garantizar que a nadie se le niegue el agua para sus necesidades básicas por la incapacidad de pago”, dice Barlow, quien nos recuerda que casi dos mil millones viven en regiones de estrés hídrico y que 3 mil millones no tienen agua en un diámetro de un kilómetro de sus viviendas. “Ha llegado el momento de declarar el derecho humano al agua y al saneamiento y dar esperanza a miles de millones de personas sin acceso adecuado a ellos”.
FOTO: Mirian Caetano

martes, julio 20, 2010

200 AÑOS DE POLITICAS CONTRA NUESTRA NATURALEZA

Bicentenario de la independencia nunca completada, pero este no es el tema. Muy temprano, Simón Bolívar a quien puedo entender reaccionando contra los curas que lo culparon del terremoto de Cucuta ocasionado como castigo divino a causa de su ateismo, declaró seguramente desafiante "si la naturaleza se opone a nuestros designios, lucharemos contra ella y la venceremos". Y más o menos así fué: se dice que a falta de pecunios para pagar a algunos de sus generales, les mostraba desde la Candelaria las por entonces lejanas tierras hoy ocupadas por la ciudad y en ese entonces anegadas por los hermosos humedales y les decía que se pagaran con tal o cual pedazo que bien podrían desecar, cosa que se aprestaron a realizar.
Desde entonces entraban los barcos que traían ganado de la península Ibérica y otros lugares del viejo mundo y lo soltaban en las sabanas hasta donde pudieran estas llegar, dando lugar así al cercado del cual se apropiaban bajo el argumento de que se trataba de tierras baldías (léase tierras malas que solo se redimen por la acción humana). Como si no les fuera suficiente adueñarse de lo ajeno, hasta el día de hoy los megaganaderos (algunos ligados a dineros mal habidos) se dieron a la tarea de desecar lo que para ellos es tierra inundada (léase zonas naturales de amortiguación de los ríos y nicho de alta biodiversidad).
Recien nacidos como nación y ya estabamos emitiendo decretos para desecar las lagunas, y alentando tumbar las selvas de nuestras montañas a efectos de "limpiar" esas tierras que les parecen hasta hoy llenas de bichos peligrosos. Esto me recuerda la lógica de Bush hijo, quien siendo Presidente de USA respondió ante los sucesivos incendios forestales de California, que la solución para evitarlos era tumbar todos los arboles.
Esta lógica nos ha perseguido y ha sustentado el desarrollo de nuestro país sobre la base de la deforestación y aniquilamiento de los ríos donde no solo ya no quedan caimanes sino peces.... y no muy lejos tampoco habrá agua en sus cauces. Algunos Presidentes como el "chiquito" LLeras crearon una serie de institutos que con buena voluntad pretendieron cuidar de nuestros recursos pero solo lograron fragmentar para el apetito de los politicos un poco de agua acá, los bosques por otro lado, las reservas acuyá, etc.
La Constitución del 91 no logró pese a sus buenas intenciones despejar el panorama para nuestros avasallados recursos naturales, hoy mas amenzados que nunca detrás de la minería a la cual se ha escriturado casi todo el país. Doscientos años de maltratar lo unico verdaderamente rico que hemos tenido desde siempre: el privilegio de estar bañados por dos océanos, llenos de agua, selvas...ser megadiversos, nuestra bendición esta siendo arrasada como si se tratara de basura...por lo que cientos de países pagarían tener y cuidar, nosotros lo echamos por la borda. "Maldición de malinche!! enfermedad del presente, cuando  dejarás mi tierra, cuando harás libre a mi gente".
.
Foto:http://www.google.com/imgres?imgurl=http://www.douglasdreher.com/imagenes/fotos/publicaciones/

martes, julio 06, 2010

POR UN AMBIENTALISMO DESDE ABAJO

JAVIER MÁRQUEZ VALDERRAMA[1]
La negativa del Congreso nacional de darle curso al Referendo por el Derecho al agua como bien público, coloca al ambientalismo colombiano ante retos imperativos. Aquí la opinión de uno de los impulsores de esta dinamica: los objetivos, el camino a seguir, las tareas prioritarias.
Esta es una impresión personal sobre la IX Asamblea Nacional en Defensa del Agua y de la Vida, realizada en Bogotá el pasado 5 de junio Impresión que sólo me compromete a mí.
El evento se da en un momento crítico, entre la primera y la segunda vuelta presidencial, en medio de la tristeza por la situación actual de nuestro país.
En la Asamblea afirmé cierta encrucijada para el ambientalismo profundo. Nos movemos entre el verde pálido de un partido de facciones y ambientalista sólo de nombre. Ojalá el denominativo y el pertenecer a la Asamblea Internacional Verde ayuden a trascender lo electoral y un verde sin ambientalistas. Y una cumbre que se convoca para Guaduas, donde se da cita el corporativismo ambiental, las organizaciones que contratan con la institucionalidad de gestión pública ambiental, también organizaciones de esas que maquillan la acción depredadora de muchas empresas privadas con “responsabilidad ambiental”, las organizaciones del “capitalismo ecológico”.  Y claro, ambientalistas históricos, activistas y organizaciones de lo que hoy denomino ambientalismo profundo, que con seguridad denunciaran la catástrofe, y enunciaran la resistencia.
Esta vez no asisto a Guaduas por una razón: hay que mirar hacia abajo, un ambientalismo desde abajo. En tiempos de reconstitución de valores y resistencias es necesario construir nuevas confluencias. No se puede seguir autorreferenciádonos y olvidarnos de valores de ecología profunda, más vigentes hoy, y eso supera lo corporativo, lo político electoral y lo partidista, y nos reta a hacer y permanecer en movimiento.